domingo, 27 de mayo de 2012

sábado, 26 de mayo de 2012

viernes, 25 de mayo de 2012

De estreno

Ayer por la noche fuimos al estreno de “Els nens salvatges”. Fue una anomalía en nuestras vidas de currantes que madrugan y que después, como pasa ahora que escribo esto, acusamos la falta de sueño.
Pero mereció la pena la película y el pequeño pica-pica de después con los actores, la directora y todo el personal del film. Al final, entre una cosa y otra se hicieron las dos de la madrugada y hoy ya llevo en pie desde las seis y media, como siempre. Pero un día es un día…

jueves, 24 de mayo de 2012

Tal vez… una tableta de chocolate


La chica de la caja estaba a lo suyo. Por detrás pasaron dos chavales jóvenes. La miraron de reojo al entrar, riéndose con una mezcla de timidez y algo de picardía.
-Hola Silvia— dijo uno.
-Hola -respondió ella sin mirarlos.
En menos de diez segundos habían cogido una tableta de chocolate y estaban dispuestos a pagar. La chica, por primera vez, se fijó en ellos
-Hombre, otra vez a por tu chocolate –le dijo a uno de los dos. Él sonrío nerviosamente, como si hubiese conseguido el efecto deseado. Ella sabía sus gustos, sabía que había un tipo que estaba allí y que existía entre toda la gente que pasaba por la caja. Era una hora inusual, algo así como las tres y media de la tarde, cuando el súper estaba vacío.
Yo salí con mi compra, dejándoles con una conversación insulsa, pero me imaginé que prometedora. Tal vez quedaran para después y el dulce del chocolate se volvería más dulce aún. Tal vez él se iría a casa solo, empachado, con dolor de barriga y apretones en la entrepierna. Tal vez el corazón de chocolate estaría atravesado ya por otra flecha que no era la suya. Tal vez dentro de unos años mirarían la tableta de la despensa con una mezcla de hastío y soledad. Tal vez.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Guitarras


Bajé al estudio después de casi dos meses. Estuve afinando guitarras, enderezando mástiles y quitándoles el polvo. Así pasé la tarde del sábado. También ordenando los archivos, las canciones que estamos a punto de grabar. Me sorprendieron. Después de mucho tiempo sin escucharlas, me parecieron muy dignas. Alguna menos… y me puse como deberes, corregir algunas cosas y, si es necesario, hacer algun tema más…

martes, 22 de mayo de 2012

Crocs


Me he comprado unos Crocs. M. siempre me decía que eran lo más cómodo para ir por casa –bueno, y por cualquier parte- y que ya era hora de tirar las zapatillas del abuelo, las de cuadritos de toda la vida. Yo me resistía, como suele uno resistirse a las novedades y a los cambios, pero finalmente acepté. Y debo confesar que tenía razón. Desde que llegué a casa no hago más que correr por los pasillos enfundados los pies en tan mágico calzado. Son azules y comodísimos.

lunes, 21 de mayo de 2012

Ozzy, confieso que me he reído


Acabo de terminar el la autobiografía de Ozzy Osbourne, “Confieso que he bebido. No se puede beber más, drogarse más, tener más accidentes o hacer más barbaridades que él. Aparte, claro está, hay una carrera musical que merece la pena y unos discos esenciales para cualquier fan del rock duro, pero la biografía, dictada por supuesto, él mismo confiesa que sería incapaz de escribir dos frases seguidas, es para leer de un tirón. Después, una vez cierras el libro, te preguntas por qué la gente siente esa atracción brutal por las drogas y el alcohol cuando saben desde el principio que están metiéndose de cabeza en la boca del lobo. Para mi es una incognita, pero confieso que me he reído mucho…

domingo, 20 de mayo de 2012

sábado, 19 de mayo de 2012

viernes, 18 de mayo de 2012

La próxima, Bruce


Probablemente a estas horas Bruce estará diciendo “Hola Barcelona”. Aunque ya tenía decidido que no iba a ir al concierto, es en esos momentos cuando uno piensa en coger la moto y plantarse en el Estadio sabiendo que para hoy aun quedan (bastantes) entradas. Bruce me ha dado grandes alegrías en la vida y también grandes tristezas cuando no he podido verlo porque me he quedado sin entradas –¡aquel acústico del Tívoli!-, pero siempre están ahí sus canciones para alegrar un día o consultar algún sentimiento que uno no puede identificar.
También es cierto que no están las cosas como para pagar una entrada de ese precio y también es verdad que, de un tiempo a esta parte, no he conseguido disfrutar de los conciertos en estadios. No sé, algo sucede cuando lo que veo son unas pulguitas dando saltos a miles de metros. Me pasó con Police, con Roger Waters, con Coldplay y con U2, pese al hiper montaje sideral que llevaban. Pero Bruce juega en otra liga. Sigo comprando sus discos, coleccionando sus conciertos piratas y haciendo acopio de libros, incluso escribo sobre él en alguna revista, pero esta vez no estaré allí. Pero bueno, nuestro reencuentro será glorioso, estoy seguro.